Mis compartidos: Adiós Google+, Hola Readability

ReadabilityHace unos meses, debido al cambio de concepto de Google Reader, mis elementos compartidos (y los de todos los usuarios) se fueron al garete, y hubo que buscar una solución. En aquel momento, sin conocer otra herramienta mejor, opté por usar los +1 de Google Plus para mostrar mis recomendaciones. Esto supuso dos problemas: por un lado la falta de soporte total por parte de Google, que no facilita un feed a nuestra actividad en su red social. Sinceramente en aquel momento pensaba que era cuestión de semanas que esto ocurriera, pero me equivoqué. Por otro lado, usar los plusones solo para recomendar mis artículos favoritos limitaba el uso potencial a este botón, ya que no iba a poder darle a me gusta a ningún video, foto de gatitos, canción o chorrada por el estilo. ¿Por qué? Porque para eso ya tengo un tumblr.

Hace unos días, y después de meses usando Readability me di cuenta mirando en las opciones de privacidad de que todos los usuarios tenemos un perfil público donde podemos compartir los artículos que vamos leyendo, e incluso los favoritos de nuestra lista de lectura. Además, la herramienta nos provee de un feed al que cualquiera se puede suscribir.

De pronto me encontré con la solución a todos mis problemas: una herramienta enfocada solo a compartir artículos y que además permitía suscribirse por feed. Cuando empecé a usar Google+ para esto, creé un Feedburner que apuntaba a mis plusones, gracias a esto la transición a Readability fue cosa de un minuto: simplemente edité la configuración del Feedburner para que apuntara al nuevo feed, por tanto las (poquitas) personas suscritas a aquel feed no tienen que hacer nada.

 

Con Google+ dan ganas de compartir enlaces. Con Facebook no.

compartir
Desde que Google Reader nos dejó sin los maravillosos elementos compartidos, he estado compartiendo los enlaces que me interesaban tanto en Google+ como en Facebook, y ha estado bastante mejor de lo que me esperaba.

Comparto la mayoría de los enlaces desde Google Reader, desde el cual tengo acceso a dos botoncitos que funcionan de manera similar: uno comparte con Google+ y otro comparte con Facebook. Desde ambos puedes elegir con qué grupos (o círculos) de gente quieres, o si quieres que aparezca públicamente en Internet, hasta aquí todo genial.

El problema viene cuando mas de la mitad de las veces que intento publicar algo en Facebook me asalta un captcha como el que veis en la imagen y esto me molesta una barbaridad. No se cual será el motivo de esta medida de seguridad tan intrusiva, pero no me creo que no puedan hacerlo de otra manera, sin molestar al usuario. Con Google+ es inmediato.

Cada día pienso mas que Google+, el experimento de Google que no saben por donde saldrá, no busca a ser una competencia directa con Facebook, porque pese a que este último se ha hecho con una gestión similar de los contactos recientemente, no se parecen en nada. Mas bien creo que es una forma de compartir información que mas se podría parecer a los difuntos compartidos del Google Reader o, incluso salvando las distancias, a un blog. Esto me recuerda a aquel post que escribió Roberto hace algún tiempo, en el que contaba que no le gustaba compartir cosas en Google+ porque el sitio daba una sensación de vacío. Creo que esto está cambiando.

No todo van a ser buenas palabras para Google+, ya que por su culpa hemos perdido la opción de tener un feed con nuestros compartidos, ¿para cuando un feed de todos aquellos elementos que compartimos o sobre los cuales pinchamos en el +1?

 

Debate sobre el canon digital

No a la $GA€Por casualidad he caído en el blog de David Bravo (que no solía leer, pero ya está en mi lector de feeds, porque, entre otras cosas, la forma que tiene de exponer sus ideas es magnífica), y me he encontrado con un debate que tuvo lugar en Canal Sur, el pasado 23 de Abril, en el programa “Mejor lo hablamos”.

No voy a comentar el debate, porque ya lo han hecho estupendamente David Bravo y Javier Capitán en sus respectivos blogs. Tan solo quiero dar mi opinión.

Los artistas en general (ya sean músicos, pintores, escritores…) deben cobrar por su trabajo. Si esto no fuera así, dejaríamos de tener creadores. Pero lo que es obvio, es que solo pagarán aquellos que hagan uso de sus obras: no podemos obligar a toda la sociedad a pagar un dinero por algo que no han consumido, es decir, por la cara. El canon obliga a todo el mundo a abonar una suma extra por la compra de casi cualquier tecnología: impresoras, cámaras digitales, tarjetas de memoria, etc. ¿Qué será lo próximo? ¿cobrarme por mi maquinilla de afeitar?, ¡es de locos, hombre!

Volviendo al tema del debate, escuché mas de una sandez, sobre todo por parte de Antonio Martinez Ares (que, a mi juicio, no hizo nada en pro del canon, y que además sobraba) y Pilar Távora, que nos deleitó diciendo que el canon supone tan solo unos céntimos y nos llamó poco menos que cutres por no pagarle. ¿Yo por qué diablos tengo que pagar a esta señora ni un duro, si no he hecho uso de ninguna de sus obras?. Obras que, por otro lado, no me quedaron ganas de descubrir una vez escuchadas las perlitas que soltó.

Me gustó una de las cosas que dijo Ofelia Tejerina (en la mesa que estaba en contra del canon, y en representación de la Asociación de Internautas): que el canon debería estar en las obras originales, y no en los demás soportes digitales. Esta sería una buena manera de asegurarnos de que el canon lo paga tan solo el que hace la copia privada (que, recordemos, es perfectamente legal en España) del disco en cuestión.

Javier Capitán estuvo enorme, y alegó que no podemos presuponer que las descargas de internet sustituyen directamente a las ventas, porque muchas veces, las personas que comparten archivos por internet, no van, en ningún caso, a comprar nada, por lo que no se puede decir que todos los que descargan, automáticamente no compran. Sin ir mas lejos, escucho los discos de aquellos grupos que me gustan a través de internet, y, una vez escuchados, si me gustan, compro el disco. También dijo que, si el canon fomentaba la difusión de la cultura para todos y, visto que los del bando pro-canon, lo compararon con la sanidad publica (todos pagamos la seguridad social, pero no todo el mundo hace uso de la misma), que prefería que el canon fuera un impuesto más gestionado de manera transparente por el gobierno, impidiendo así que lo hiciera ninguna empresa privada, que recaudó casi 400 millones de euros en 2007.

Sin querer extenderme mucho más, solo añadiré que no me gusta que me llamen ladrón, y que me estafen haciéndome pagar un impuesto revolucionario cuando me compro una cámara de fotos o una impresora, ¿sabéis por qué? Por que me gusta hacer fotos de paisajes cuando viajo y por que imprimo mis apuntes para poder estudiarlos mejor. ¿A mi no me pagan canon?